- BUENOS AIRES - ARGENTINA - © EL ELECTRON

Chistes sueltos 3

 

- Era un hombre muy feo.
- ¿ Tan feo, che ?.
- Imaginate, cuando nació, la mamá en vez de darle el pecho le daba la espalda. Y el papá lo puso en el piso y dijo que sí agarraba para el lado de los ladrillos era cucaracha. Es más, la cigueña vino dos veces: una para traerlo y otra para pedir disculpas. También cuando nació, la mamá se entregó a la policía. Era tan feo que de chico, en vez de hacerle un retrato le hicieron un retrete. Y además cuando nació el médico le pegó a la madre. Tan feo que se afeitaba a oscuras y más horrible que chuparle los dedos al mecánico.
- ¿ Pero tan feo era ?.
- De chico le hacía tomar la sopa al cuco. De grande, cuando salía a la calle, la gente en vez de mirarlo lo espiaba, y cuando se muera y vaya al Cielo, el Diablo va a dormir con la luz prendida.
 
 
 
- Era un tipo muy reventado-
- ¿ Tanto ¿.
- Imaginate, la gente ya sorteaba el orden para escupirlo adentro del cajón.
 
- Tan burro era, que cuando se muera pidió que lo cremen y que sus cenizas se las tiren a los ojos a los parientes. Es tan porquería, que cuando hace una buena acción la cotizan en la bolsa.
 
 
- Era un gil el fulano.
- ¿ Mucho ?.
- Tenía el cerebro tan chico que no le cabía la menor duda. Tan idiota, que creía que cuando los astronautas estaban en el espacio no podían enfermarse de gravedad. Un imbécil, que tenía un médico de cabecera y el otro para el resto de la cama.
 
 
- Vos tenés muchos amigos , ¿ no ?.
- Si, y para todos los gustos. Uno es tan bocón , que fue al dentista para que le pusiera un puente y le puso una autopista. Otro es tan vago, que para casarse esperó hasta encontrar una chica soltera embarazada. Y el Juancho es tan gordo que cuando nació no lo trajo la cigueña sino la grúa. Y el Dany era tan petiso que cuando murió lo enterraron en una lata de sardinas. Ni hablar del Adolfo que era tan cornudo que se mudó de Salta a Chubut y seguía teniendo el mismo sodero.  Y el Omar tenía tanta mala suerte que  se puso a jugar a las cartas y se pinchó con el as de espadas. Aníbal tenía guita, era tan rico, que en las manos en vez de líneas tenía bingos. En cambio, el Rafa era tan pobre , que cuando Dios inventó la luz él debía tres meses. Y el Negro era tan sucio que se bañaba haciendo pis contra el ventilador.




 

VOLVER A HUMOR